Chica del 2009: Zooey Deschanel

Personalidad mata carita. Pero la carita ayuda

Generalmente hay dos tipos de amores platónicos en la pantalla grande. Están las Angelina Jolie y Scarlett Johanssen: divas, perfectas (bajo el estándar popular de la perfección por supuesto, a mi juicio ambas se me hacen bastante equis), imposibles para nosotros los meros mortales. Pero, ¿se imaginan tener una conversación profunda y filosófica con cualquiera de ellas? Seguro que no. Es por eso que tenemos otro tipo de amor platónico: como se dice en inglés, the girl next door. Es la chica con la sonrisa de oro, con personalidad divertida y original, simpática y encantadora si bien algo extraña, hasta rara. Pero es esa rareza que le da su je ne sais quoi y las separa del montón. Además, las hace accesibles: en el fondo todos pensamos que algún día tendremos la suerte de toparnos con una chica así y que nos hará caso.

Zooey Deschanel es un caso ejemplar de este tipo de chica como ya sabrían si vieron algunas de sus películas anteriores como The Hitchhicker’s Guide to the Galaxy o Yes Man. Es por eso que su rol protagónico en (500) Days of Summer (a mi juicio la mejor película romántica de la década) le cupo como guante. Sí, fue una película un poco dolorosa, especialmente al saber que los intentos de ligue de Joseph Gordon-Levitt inevitablemente terminarían en el fracaso y que seguro terminaría con algún otro patán (bueno, en la vida real está casada con el cantante de Death Cab For Cutie lo cual sugiere que esto de la “selección natural” podría tener una que otra falla del lado femenino). En fin, aunque chicas como Summer simplemente son producto de la ficción cinematográfica, no cabe duda que caben más dentro del molde de la realidad que todas las demás divas de tabloide.

Y quien quite y ya conozcamos a una que otra. ¿Qué esperan, jóvenes?

F1 vs. el mundo. El mundo gana

Oh sorpresa, el fútbol es más popular que el F1. Mucho más.

¿Más popular que el fútbol? No way

Lo prometido es deuda. En el blog de Haplo, he prometido refutar de una vez por todas uno de los más antiguos debates que ha surgido en el transcurso de una larga amistad. Hablo del debate entre la Fórmula 1 y el fútbol. Antes que nada (y al igual que Haplo) admito que no soy la persona más imparcial en este asunto: hasta el más aburrido partido de fútbol se me hace mil veces más emocionante que cualquier carrerita de F1. De hecho, ni siquiera considero el F1 como un deporte, no por poner en duda el atletismo de los pilotos (no lo dudo), sino porque rehúso considerar como un deporte cualquier actividad en que la mayoría de la energía es emitida por una maquina en vez de un humano. Eso y porque ver carritos dar vueltas durante horas se me hace tan emocionante como ver pintura secar en una pared.

¿Más gente ve el F1 que el fútbol?

En fin, veamos los argumentos que presenta Haplo en su post (los mismo que cualquier fan de F1 repite ad infinitum). ¿Ya los leyeron? Bien. Proporciona una serie de números salidos de páginas de F1 (no lo más neutro del mundo) y lo peor es que ni siquiera se molesta en ver si son factibles. Eso es un poco problemático ya que no es ningún secreto que todas las organizaciones deportivas exageran sus figuras de audiencia global para presentarse como el deporte número uno del mundo (en vista de lo fácil que es inventar cifras para China, por ejemplo). La FIFA ha sido culpable (el encargado de las estadísticas de telespectadores aparentemente era familiar de Sepp Blatter). No duden que la F1 haga lo mismo.

Así que usemos cifras neutras.

Las cifras respetables para eventos deportivos del 2009 (fuente: una consultoría deportiva llamada Initiative que frecuentemente es citada en Reuters, la BBC, etc.) da como ganador a la final de la Champions League, con 109 millones de televidentes, ligeramente por encima del Super Bowl, con 106 millones. En tercer lugar, la final de la temporada del F1 tuvo apenas la mitad: 54 millones. Y eso que fue en un año sin Olimpiadas ni Mundial porque en ese caso la diferencia es aún más notable: esa misma consultoría ha estimado que la audiencia global para la final del Mundial del 2006 fue de 260 millones. Ojo que en el 2006, hubo no uno sino dos partidos de futbol que superaron a la final del F1 en vista de que la final de la Champions, con 86 millones de televidentes, superó a los carritos dando vueltas y vueltas. Incluso la ceremonia inaugural de las olimpiadas de invierno tuvo más: 87 millones. Ah y para hacer la comparación aún más drástica: un partido de la primera ronda del mundial del 2006 (Brasil vs. Croacia) tuvo 60 millones de televidentes. Así es, un partido puñetero del mundial tuvo fue visto más que la gran final del F1 tres años después.

Ah pero si Haplo insiste en usar sus figuras “oficiales”, aún así queda en ridículo la afirmación de que el F1 es mayor que el fútbol. Según los promotores de la Premier League, más o menos 600-700 millones de hogares alrededor del mundo ven un típico partido del Liverpool o el Manchester United, es más, fueron mil millones los que vieron el Man U contra Arsenal en el 2007. Las cifras oficiales del 2004-05 dan 517 millones de hogares en el mundo por semana en promedio, una cifra que subió a 575 millones para la temporada actual. Y por supuesto, esto representa solo una gota en el oceano en cuanto a posibles partidos de fútbol que son vistos cada semana alrededor del mundo. Según Haplo, el promedio de cada carrera de F1 era de 650 millones y que el total para la temporada 2001 fueron “54 billones”. Veamos porqué esto es matemáticamente ilógico. Si dividimos esos 54 mil millones entre 18, dan 3 mil millones de hogares por carrera. El problema, por supuesto, es que existen solo mil millones de hogares en el mundo con televisión. Pwned.

Lo peor es que esos “209 millones” que cita Haplo para la Champions League viene de Wikipedia. Si se hubiera molestado en seguir el link de la cita, resulta que te lleva a la misma lista de Initiative para el 2006 que yo cité arriba para dar con los 260 millones para el Mundial (los 209 se refieren a la audencia total a diferencia de la audiencia promedio). Y en vista de que ese mismo artículo cita la cifra para la final del F1, no es otra cosa más que uso selectivo de números. Básicamente, Haplo decidió usar su cifra inflada y exagera (y falsa) para el F1 y la comparó con la cifra real para todos los demás deportes aún sabiendo que había una discrepancia obvia y evidente. ¿Cómo sé que fue una omisión deliberada? Porque la misma página de Wikipedia donde viene esa cita dice claramente: “With a total audience of 209 million people the Champions League final 2006 surpassed the Super Bowl (151 million in 2006) as the most watched annual single sport event in the world by that time”. ¿Y qué, acaso el F1 no cuenta? Lo siento Haplo, pero no hay excusa alguna para tener cifras comparables y descartar las que no te convienen.

Finalmente, para terminar de destruir este argumento, hago referencia a la cifra de 202 países donde la F1 es transmitida. Esa cifra no la dudo – en nuestra era globalizada, hasta el mundial del ping pong seguro es transmitido en Timor del Este. Así que comparemos con el fútbol (y aquí no se puede decir que se exageraron los datos): el mundial del 2006 fue visto en 214 países y territorios. La Premier League en el 2004/05 fue transmitida en 195 y para el 2009/10 son 211. Según la UEFA, la Champions League se transmite en 230 países y territorios, no los 70 que cita Haplo.

En fin, francamente no sé en qué universo vive Haplo en el que piensa que el F1 es más visto que el fútbol alrededor del mundo. Es una afirmación que no solo carece de respaldo estadístico sino que desafía la lógica. Hay alrededor de 18 carreras de F1 al año. 18. Ergo, la audiencia global de F1 se divide entre 18 carreras. En cambio, la audiencia global de futbol se divide entre miles de partidos al año en docenas de ligas. Tan solo la Premier League de Inglaterra, la liga de fútbol más seguida, son 380 partidos. Ya vimos que cada semana de la Premier League es vista por la misma cantidad de gente que una semana típica de F1 (usando las cifra infladas) y son casi el doble de semanas de fútbol que de carreras de F1. Y hay docenas de ligas. Do the math.

¿Los pilotos de F1 ganan más que los futbolistas?

¡Pués obvio! Hay 2-3 pilotos por equipo. Hay más de 30 jugadores de fútbol por equipo de los cuales seguramente más de uno (en los equipos grandes) son superestrellas multi-millonarias. Además, algunos deportes tienen topes salariales: en la NFL por ejemplo, hay un tope de $128 millones. Son 32 equipos por lo que hay $4.1 mil millones en puros salarios. Suma los salarios de los pilotos de F1 y dudosamente llegarán a la mitad. Y si quieren saber las cifras para los equipos de fútbol, son aún más estratosféricas: el Chelsea gastó £173 millones (alrededor de $275 millones) en el 2008/09 y el Manchester United también repentinamente supera los £120 millones. Pero pura matemática: si McLaren ganara lo mismo, solo lo tiene que dividir entre dos. Chelsea lo divide en más de 30.

Haplo seguramente tratará de desmentir este argumento, pero las cifras lo respaldan. ¿Quién ha sido el atleta mejor pagado en el mundo en los últimos ocho años según Forbes? Tiger Woods ($110 millones, más del doble que el segundo mejor pagado). Y en el 2009, otro golfista (Vijay Singh) estaba con más de $30 millones de ganancias. Según Haplo pues, el golf debe ser el deporte más popular del mundo debido a que salario equivale a popularidad. Pero sería absurdo pensar que el golf vuelve loca a la humanidad. Más bien es que las ganancias se las reparte un solo hombre. En el F1 se las reparten dos o tres. Y con esto en mente, no es tan extraño que haya más basquetbolistas que beisbolistas o jugadores de fútbol americano siendo que estos dos últimos deportes son más populares en los Estados Unidos: hay solo 13 jugadores de básquet por equipo, comparado a 40 por equipo de béisbol y más de 50 por equipo de fútbol americano.

En fin, los deportes son peras y manzanas. Me extraña que Haplo no se haya dado cuenta. Pero sí hay una manera de compararlos: su valor de mercado. Forbes cada año saca una lista de los equipos más valiosos del mundo y adivinen quiénes ganan. Sip, los de fútbol: el Manchester United tuvo un valor de $1.8 mil millones en el 2009. Los Cowboys de Dallas (NFL) fueron segundos con $1.6 mil millones. Ningún equipo de F1 está en la lista aunque admito que bien podrían haber no sido considerados como “equipos” (pero a menos de que me demuestren lo contrario, pensaré que sí). De cualquier manera, el asunto del valor de un equipo depende de sus patrocinadores y el F1 es una bestia diferente a cualquier otro deporte en vista de que los equipos ya están intrínsicamente ligados a una compañía.

Peras y manzanas.

Lo que Haplo no quiere escuchar

Conclusión: El futbol es el deporte más grande del mundo. Punto. Ámenlo u ódienlo, esto trasciende cualquier opinión personal que tengan sobre los dos respectivos deportes – las cifras respaldan esta afirmación y la lógica también. Nadie niega la popularidad de la F1 pero cuando se considera que es una audiencia global anual que se tiene que dividir en 18 carreras, el resultado es que cada carrera parece más popular de lo que es. No es un fenómeno deportivo, es un fenómeno estadístico. Pero el futbol, incluso una solo liga como la Premier League, por mucho opaca al F1. Ya ni hablar de todas las demás y ya ni hablar del Mundial.

Reto a que me demuestren lo contrario.