El IFE infalible y la ciudadanía incorruptible

¿Habrá fraude el 1ero de Julio? Mucho se ha dicho en las últimas semanas sobre la posibilidad de una repetición de los eventos del 2006, donde tras una contienda reñida uno de los candidatos – Andrés Manuel López Obrador – cuestionó los resultados provocando así una crisis post-electoral que duró varios meses. Muchos sectores han hecho un llamado a que esta vez los resultados se respeten, pase lo que pase, y varios dirigentes del IFE del presente y pasado han afirmado que no solo no habrá fraude, sino que un fraude es “imposible”. Sin embargo, como mexicano (y como cínico) me quedo con la duda. Tanta insistencia en la infalibilidad e incorruptibilidad del IFE se me hace algo sospechosa: suena como si los constructores del Titanic estuvieran escribiendo editoriales en The Times para asegurarnos de que nada podrá pasar. Los mexicanos sabemos que en este país todo es posible, especialmente cuando es para mal.

Por lo tanto El Ministerio de la Verdad intentará desmentir algunos de los mitos detrás del IFE. En este post responderé a las afirmaciones de aquellos que insisten que el fraude es imposible como también la idea de que desconfiar en el IFE es semejante a desconfiar en la ciudadanía.

Checando si hay fraude

¿Es el IFE un instituto ciudadano?

Se nos insiste en confiar en el IFE porque es un instituto 100% ciudadano. Pero esto no es del todo cierto. El IFE es un organismo autónomo que tiene una función enteramente política: organizar las elecciones federales. Además, sus consejeros son elegidos por la cámara de diputados. Así que es falso presumir que no puedan existir intereses políticos en cuanto a su composición, prueba de ello fue la manera tan turbulenta en que se realizaron las últimas elecciones para consejero. Si fuera realmente un organismo “de ciudadanos” sin inferencia política alguna, entonces estos mismos ciudadanos podrían aspirar a la posición de consejero sin requerir el buen visto de los diputados. Aún si fuera esto el caso, no garantizaría que los consejeros o cualquier otro trabajador del IFE fuera apartidista. José Woldenberg alguna vez fue miembro del PRD (luego evidentemente cambió de bando ideológico), Luis Carlos Ugalde, fue subsecretario de Energía durante la administración de Fox (y su jefe inmediato nada menos que Felipe Calderón) y el actual presidente del IFE, Leonardo Valdés Zurita, ha militado en varios partidos de izquierda en el pasado. En el peor de los casos, es difícil poder pensar que no pueda existir presión cuando estos consejeros le deben a la clase política – no a la ciudadanía – su puesto.
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El voto útil: los panistas nos deben una

El 2 de Julio del año 2000, al igual que muchos otros mexicanos de izquierda, yo voté por Vicente Fox. La razón principal era obvia: un voto útil para prevenir que el PRI se mantuviera en el poder por otros seis años. Bien pude haber votado por Cuauhtémoc Cárdenas por estar más en armonía con mi ideología, o por Rincón Gallardo por ser sin duda el candidato más inteligente y respetable del montón pero no, mi voto se fue para Chente porque pintaba como el más probable para destronar al PRI. Con todo y que Fox terminó siendo un pésimo presidente y un traidor al aliarse recientemente con las mismas tepocatas y víboras prietas que echó del gobierno, no me arrepiento del voto. Creo que el peor sentimiento humano no es el fracaso sino el arrepentimiento y la idea de perder la oportunidad de correr al PRI de Los Pinos hacía más que necesario tomar el riesgo de votar por un cambio.

La izquierda ya hizo su deber patriota en el 2000.

Cabe mencionar que el PAN y yo no podríamos estar en menor sintonía ideológica. Soy economista de profesión pero deploro el libre-mercadismo irresponsable al que le tiene tanta fe la derecha (no obstante de sus casi nulos resultados en las últimas tres décadas). Como agnóstico, tengo una aversión innata a la religiosidad del partido y las políticas sociales retrógradas – por no decir cuasi-medievales – de algunos de sus líderes más mochos como Carlos Abascal y Emilio González. Repruebo la timidez y la mediocridad de la tecnocracia panista que actualmente domina la burocracia federal, una tecnocracia que combina los aires de grandeza que les da sus posgrados del Ivy League con una colosal incompetencia práctica. Y finalmente, también detesto la frecuente soberbia del panista raso, aquel que tacha a cualquier que no se ajusta a su visión del mundo como comunista, socialista, hippie, naco o admirador de Hugo Chávez entre otros descalificativos (aunque tristemente hay muchos dentro de la izquierda que cometen la misma falacia lógica frente a los que no apoyan ciegamente a AMLO). Continue reading

Los números no mienten: Mitos estadísticos de la campaña presidencial en México (Parte II)

En el post anterior, El Ministerio de la Verdad trató de confirmar o desmentir algunos de los mitos estadísticos de los cuatro candidatos a la presidencia sobre temas como endeudamiento estatal y el rendimiento de la economía mexicana. Ahora toca analizar las cifras sobre competitividad, corrupción y pobreza.

Mito 4: El Edomex ha perdido competitividad durante la gestión de EPN

Josefina Vásquez Mota ha utilizado los índices de competitividad del IMCO para atacar principalmente a Peño Nieto bajo la acusación de que durante su gestión el Edomex ha visto un deterioro en este rubro. El IMCO ha publicado sus índices de competitividad estatales desde el 2001, siendo los datos más recientes los del 2008 (referentes a su reporte del 2010 cuyos datos son descargables aquí). Así pues, nos podemos dar una buena idea no solo del rendimiento del Edomex en cuanto a competitividad sin o también el DF durante la gestión de AMLO. En el 2001, el primer año de donde tenemos datos, el DF se ubicó como el estado más competitivo, mientras que el Estado de México se ubicaba en un lejano lugar 24. Para el 2005, al inicio de la gestión de Peña Nieto, el DF aún se mantuvo a la cima del ranking, mientras que el Edomex había caído seis lugares, hasta el lugar 30 – debajo incluso de Chiapas, y solo encima de Guerrero y Oaxaca. ¿Cambió algo desde que llegó Peña Nieto? Para 2008, el Edomex había subido dos lugares, para encontrarse ahora en la posición 28. Sin sorpresas, el DF volvió a liderar el ranking en este año más reciente.

Si bien hay factores innatos en el DF como centro político y económico del país que ayudan a que sea una entidad más competitiva, el bajo ranking del Edomex es preocupante considerando que gran parte de su población es parte del área metropolitana de la Ciudad de México por lo que debería de recibir algunos de los beneficios competitivos del DF. Viendo los diferentes rubros utilizados por el IMCO para generar su ranking, vemos que al Edomex la va particularmente mal en cuestiones de estado de derecho, estabilidad y dinamismo económico, su sistema político y en la eficiencia de sus mercados de factores. Mientras tanto, que el DF siendo tan “socialista” constantemente esté a la cima del ranking desaprueba por completo la noción de que un gobierno de izquierda necesariamente espante inversión: en el 2008, el DF recibió 138 mil millones de pesos de inversión extranjera directa mientras que el Edomex solo 10.4.

Ahora bien, si tienen dudas sobre la metodología o la imparcialidad del IMCO, pueden consultar los datos de la encuesta Doing Business del Banco Mundial donde el DF en la abismal posición 30 (de 32). Representado el Edomex está Tlaneplantla en el lugar 16. Aún así, no estoy 100% convencido de un estudio que pone a Ciudad Juarez ¡en lugar 20!

Veredicto: Parcialmente cierto. El Edomex se ha mantenido como uno de los estados menos competitivos de México de acuerdo a los datos del IMCO aún considerando una leve mejora durante la gestión de Peña Nieto. En cambio, el DF sigue siendo la entidad más competitiva del país. Continue reading

Los números no mienten: Mitos estadísticos de la campaña presidencial en México (Parte I)

¿A quién creerle?

Encuestas cuchareadas, cifras sin fuente, números que no cuadran. En esta elección presidencial, al igual que en las anteriores, la estadística se ha convertido en un campo de batalla, aprovechando aquel dicho de que “los números no mienten, pero se puede mentir con los números”. Como economista, es bastante decepcionante ver el poco, por no decir nulo, esfuerzo que hace la gente por checar la validez de las cifras que se le presentan especialmente cuando sonn las que les conviene escuchar. De hecho no hay mejor prueba de la certeza del fenómeno psicológico llamado disonancia congnitiva– básicamente que al ser humano le incomoda la información que no se ajusta a sus nociones preconcebidas – que en el aspecto estadístico. Así que como buen ciudadano, El Ministerio de la Verdad, se toma la libertad de hacer el trabajo que los holgazanes de los candidatos nunca se molestaron en hacer: explicar los números, encontrar las fuentes y desmentir (o confirmar) los mitos.

Mito 1: AMLO endeudó al DF excesivamente

Uno de los argumentos más reciclados durante la campaña anterior fue que AMLO endeudó al DF con su gasto “excesivo” en infraestructura, tal como los segundos pisos del periférico. Es triste ver que este argumento lo siguen aplicando seis años después, aunque también es cierto que a Peña Nieto se le ha acusado de lo mismo. Para encontrar la verdad, El Ministerio consultó los datos de la deuda estatal de la Secretaría de Hacienda, que están disponibles al público y actualizadas trimestralmente (las más recientes son del primer trimestre del 2012 pero usaré principalmente hasta fin del 2011). De acuerdo a las cifras, durante la gestión de AMLO (2000-05) la deuda del Distrito Federal aumentó en un 51.6%. Esto es menor al promedio estatal total de 62.5% por lo que es falso decir que el endeudamiento durante esos seis años fue excesivo. Ojo que la administración de Marcelo Ebrard ha sido aún más austera: solo creció 27.6% en 2006-11, comparado a un promedio estatal total de 144.1%. Continue reading

#YoSoy132: Ocupando el futuro

Con todo y la legión de universitarios que han tomado las calles en su contra, nuestras grandes televisoras deberían de estar orgullosas del efecto que la cultura telenovelera ha tenido sobre la psique nacional. Así como logran convertir la trama más estéril en una epopeya que mantiene a millones pegados al sofá durante la hora estelar, ni las leyes electorales tan rígidas que nos hemos auto-impuesto han podido privar a la contienda de sorpresas. ¿Acaso se hubieran imaginado el surgimiento del movimiento estudiantil más grande en nuestro país desde aquel 1968? Tal vez sí, considerando lo buenos que somos los mexicanos para copiar modas foráneas. Ya sea contra gobiernos autoritarios árabes, banqueros de Wall Street, o los apóstoles de la austeridad en Europa, no hay moda global más visible en la actualidad que la protesta.

Una generación harta de más de lo mismo

Lo que nadie hubiera atinado es de dónde surgiría. Si bien es rotundamente falso pensar que todo estudiante de universidad privada es “fresa”, lo que sí es cierto es que la gran mayoría están arriba de la media en el ranking socio-económico. Ayuda que la media es trágicamente baja: según datos de la OCDE, solo 20% de todos los mexicanos en edad de hacerlo están en la universidad y eso incluye a las públicas. La mayoría de los egresados de las privadas encontrarán algún trabajo relativamente decente al graduarse, o tendrán la facilidad de salir del país por lo que su futuro es menos precario que los indignados en Madrid o Atenas. Si la queja es que Enrique Peña Nieto representa un regreso al reparto de privilegios que hizo posible la “dictadura perfecta”, están en mejor posición de beneficiarse que el otro 80%.

Así pues, a primera vista parece incongruente que protesten y que lo hagan hasta ahora. Pero recordemos que antes no había Twitter, un medio que resuelve el problema de acción colectiva para un movimiento descentralizado y espontáneo (lo que también hace imposible sobornar/amenazar a los líderes porque nadie tiene control completo). ¿Pero por qué contra el PRI? En el 2006, las televisoras apoyaron descaradamente al PAN pero los estudiantes no se quejaron. Hace unos meses, Josefina hizo un chiste de mal gusto en contra de la Ibero pero no se le levantaron en armas. No, algo más explica este repudio sin precedentes hacia el PRI y a mi parecer es que con todo y toda la retórica de ser un partido “nuevo” y modernizado, el tricolor no ha logrado quitarse el peso del pasado. Y a nadie le pesa más el pasado que a la generación que representa al futuro. Continue reading

¡El Ministerio de la Verdad regresa!

Señoras y señores, después de una ausencia de dos años y medio, El Ministerio de la Verdad ha regresado. Para aquellos que no tuvieron el placer de visitar el blog original, El Ministerio de la Verdad fue mi intento por llenar un vacío que existía en la blogósfera en ese entonces: un blog que polemizara pero divirtiera. Su título hacia alusión al libro distópico 1984 de George Orwell porque en aquel entonces, veía al mundo – y en particular a México – así: un mundo y un país de doble discurso tanto en el modelo económico predominante, como en la manera de hacer política. Casi ocho años después me enorgullece ver que casi todos mis puntos de vista han sido vindicados por los hechos. Mi escepticismo sobre el neoliberalismo laissez-faire ha sido demostrado por la crisis. Mi desilusión hacia el proyecto de nación del PAN, primero con Fox y luego con Calderón, también ha sido justificada. Mi desprecio hacia los emos llevó a su virtual erradicación (o de plano cumplieron sus amenazas de suicidarse). Odio tener la razón.

Por el momento, y seguramente por algunos meses, este sitio estará “en construcción”. Mi intención es poder unificar y homogenizar todo el contenido del sitio original (donde llegué a escribir más de 630 artículos) con el de Tercer Siglo, un blog que intentó ser el sucesor del Ministerio pero que nunca despegó. Esto implicará borrar algunos artículos irrelevantes, editar imágenes para que se adecuen al nuevo estilo, y hacer algunos cambios cosméticos al contenido de algunos artículos. No se preocupen: todos los artículos clásicos estarán de vuelta, aunque estarán “invisibles” para el público en la medida que los vaya editando. Así que tengan paciencia, que esto va a tardar (pero valdrá la pena).

No queda nada más que decir aparte de que espero que disfruten el blog, y que ojalá llegue a ser igual o más existoso que el original.

MZ