¿Está photoshopeado el recibo de Soriana?

Se ha dicho mucho sobre el famoso recibo de Soriana donde se aprecia un rubro denominado “Beneficios PRI”. Si bien hay que poner en duda toda “prueba” que fácilmente podría ser photoshoppeada (como por ejemplo, las de los supuestos “hackeos” de Anonymous al IFE), la del recibo ha causado bastante conmoción. En lo personal, no niego que podría ser falso: un buen diseñador gráfico podría falsificar cosas mucho más complejas que un recibo. Sin embargo, me he percatado que dentro de ciertos circulos anti-izquierdistas está circulando una imagen donde se prentente comprobar que la imagen es falsa. Ahora bien, no soy diseñador gráfico aunque mi conocimiento de Photoshop está muy por encima del promedio de la mayoría de los mortales. Analizando la imagen, he llegado a la conclusión de que no hay evidencia de que sea falso y que las razones por las que se afirma que es falso no pasan la “prueba del zoom”.

Aquí les dejo las pruebas:

Mi voto: Andrés Manuel López Obrador

Está de moda hacer pública nuestra intención de voto. Así que aquí voy yo:

A diferencia de elecciones pasadas, no fue muy difícil decidir quién merecería mi voto esta vez: Andrés Manuel López Obrador. Aunque muchos de ustedes conocen (o deducen) mis inclinaciones ideológicas, tal vez les sorprenderá saber que esta es la primera vez que voto por Andrés Manuel, o por el PRD en general. En el 2000 – las primeras elecciones en las que pude votar – di mi “voto útil” por Vicente Fox por la misma razón que muchos izquierdistas lo hicieron: con todo y sus defectos y con todo y la brecha ideológica que nos separa con el PAN, era preferible a que el PRI se mantuviera en el poder otro sexenio más. Con todo y que la administración de Fox fue un fracaso colosal, no me arrepiento de ese voto aunque tampoco me enorgullece mucho saber que voté por uno de los presidentes más ineptos de nuestra historia.

¿En serio quieren más de lo mismo?

En el 2006 mi voto fue para Patricia Mercado, quien estaba más alineada con el estilo de izquierda progresista con la cual me identifico, y con la que AMLO me dejaba un tanto incómodo. Si bien nunca me creí la estúpida retórica de que era “una amenaza para México” (nada durante su gestión como Jefe de Gobierno del DF me hizo pensar eso), tampoco he estado 100% por ciento convencido de sus políticas económicas. No obstante, es el único candidato que ha puesto la lucha contra la corrupción y los poderes fácticos como principal punto en su agenda. Yo siempre he pensado que la mala política – no la mala economía – es lo que ha dejado estancado a México, y el candidato que se preste para en romper este ciclo de corrupción y clientelismo que tiene a nuestro país sumido en la mediocridad siempre tendrá mi voto.

En el 2012, ese candidato fue sin duda Andrés Manuel. A sus contrincantes, que tanto hablan de combatir monopolios y sindicatos, simplemente no les creo porque no han hecho nada para hacerme pensar que sus intenciones son genuinas. Al PAN se le hizo más cómodo intentar gobernar junto a esos intereses, en vez de combatirlos. Y el PRI, simplemente no sabe gobernar sin estar atados a ellos porque es el mismo partido que los creó. Votar por el PAN y por el PRI, entonces, sería traicionar el mismo ejercicio democrático de votar si implica seguir promoviendo el sistema político cuasi-feudal que tenemos. Continue reading

El IFE infalible y la ciudadanía incorruptible

¿Habrá fraude el 1ero de Julio? Mucho se ha dicho en las últimas semanas sobre la posibilidad de una repetición de los eventos del 2006, donde tras una contienda reñida uno de los candidatos – Andrés Manuel López Obrador – cuestionó los resultados provocando así una crisis post-electoral que duró varios meses. Muchos sectores han hecho un llamado a que esta vez los resultados se respeten, pase lo que pase, y varios dirigentes del IFE del presente y pasado han afirmado que no solo no habrá fraude, sino que un fraude es “imposible”. Sin embargo, como mexicano (y como cínico) me quedo con la duda. Tanta insistencia en la infalibilidad e incorruptibilidad del IFE se me hace algo sospechosa: suena como si los constructores del Titanic estuvieran escribiendo editoriales en The Times para asegurarnos de que nada podrá pasar. Los mexicanos sabemos que en este país todo es posible, especialmente cuando es para mal.

Por lo tanto El Ministerio de la Verdad intentará desmentir algunos de los mitos detrás del IFE. En este post responderé a las afirmaciones de aquellos que insisten que el fraude es imposible como también la idea de que desconfiar en el IFE es semejante a desconfiar en la ciudadanía.

Checando si hay fraude

¿Es el IFE un instituto ciudadano?

Se nos insiste en confiar en el IFE porque es un instituto 100% ciudadano. Pero esto no es del todo cierto. El IFE es un organismo autónomo que tiene una función enteramente política: organizar las elecciones federales. Además, sus consejeros son elegidos por la cámara de diputados. Así que es falso presumir que no puedan existir intereses políticos en cuanto a su composición, prueba de ello fue la manera tan turbulenta en que se realizaron las últimas elecciones para consejero. Si fuera realmente un organismo “de ciudadanos” sin inferencia política alguna, entonces estos mismos ciudadanos podrían aspirar a la posición de consejero sin requerir el buen visto de los diputados. Aún si fuera esto el caso, no garantizaría que los consejeros o cualquier otro trabajador del IFE fuera apartidista. José Woldenberg alguna vez fue miembro del PRD (luego evidentemente cambió de bando ideológico), Luis Carlos Ugalde, fue subsecretario de Energía durante la administración de Fox (y su jefe inmediato nada menos que Felipe Calderón) y el actual presidente del IFE, Leonardo Valdés Zurita, ha militado en varios partidos de izquierda en el pasado. En el peor de los casos, es difícil poder pensar que no pueda existir presión cuando estos consejeros le deben a la clase política – no a la ciudadanía – su puesto.
Continue reading

El voto útil: los panistas nos deben una

El 2 de Julio del año 2000, al igual que muchos otros mexicanos de izquierda, yo voté por Vicente Fox. La razón principal era obvia: un voto útil para prevenir que el PRI se mantuviera en el poder por otros seis años. Bien pude haber votado por Cuauhtémoc Cárdenas por estar más en armonía con mi ideología, o por Rincón Gallardo por ser sin duda el candidato más inteligente y respetable del montón pero no, mi voto se fue para Chente porque pintaba como el más probable para destronar al PRI. Con todo y que Fox terminó siendo un pésimo presidente y un traidor al aliarse recientemente con las mismas tepocatas y víboras prietas que echó del gobierno, no me arrepiento del voto. Creo que el peor sentimiento humano no es el fracaso sino el arrepentimiento y la idea de perder la oportunidad de correr al PRI de Los Pinos hacía más que necesario tomar el riesgo de votar por un cambio.

La izquierda ya hizo su deber patriota en el 2000.

Cabe mencionar que el PAN y yo no podríamos estar en menor sintonía ideológica. Soy economista de profesión pero deploro el libre-mercadismo irresponsable al que le tiene tanta fe la derecha (no obstante de sus casi nulos resultados en las últimas tres décadas). Como agnóstico, tengo una aversión innata a la religiosidad del partido y las políticas sociales retrógradas – por no decir cuasi-medievales – de algunos de sus líderes más mochos como Carlos Abascal y Emilio González. Repruebo la timidez y la mediocridad de la tecnocracia panista que actualmente domina la burocracia federal, una tecnocracia que combina los aires de grandeza que les da sus posgrados del Ivy League con una colosal incompetencia práctica. Y finalmente, también detesto la frecuente soberbia del panista raso, aquel que tacha a cualquier que no se ajusta a su visión del mundo como comunista, socialista, hippie, naco o admirador de Hugo Chávez entre otros descalificativos (aunque tristemente hay muchos dentro de la izquierda que cometen la misma falacia lógica frente a los que no apoyan ciegamente a AMLO). Continue reading

Los números no mienten: Mitos estadísticos de la campaña presidencial en México (Parte II)

En el post anterior, El Ministerio de la Verdad trató de confirmar o desmentir algunos de los mitos estadísticos de los cuatro candidatos a la presidencia sobre temas como endeudamiento estatal y el rendimiento de la economía mexicana. Ahora toca analizar las cifras sobre competitividad, corrupción y pobreza.

Mito 4: El Edomex ha perdido competitividad durante la gestión de EPN

Josefina Vásquez Mota ha utilizado los índices de competitividad del IMCO para atacar principalmente a Peño Nieto bajo la acusación de que durante su gestión el Edomex ha visto un deterioro en este rubro. El IMCO ha publicado sus índices de competitividad estatales desde el 2001, siendo los datos más recientes los del 2008 (referentes a su reporte del 2010 cuyos datos son descargables aquí). Así pues, nos podemos dar una buena idea no solo del rendimiento del Edomex en cuanto a competitividad sin o también el DF durante la gestión de AMLO. En el 2001, el primer año de donde tenemos datos, el DF se ubicó como el estado más competitivo, mientras que el Estado de México se ubicaba en un lejano lugar 24. Para el 2005, al inicio de la gestión de Peña Nieto, el DF aún se mantuvo a la cima del ranking, mientras que el Edomex había caído seis lugares, hasta el lugar 30 – debajo incluso de Chiapas, y solo encima de Guerrero y Oaxaca. ¿Cambió algo desde que llegó Peña Nieto? Para 2008, el Edomex había subido dos lugares, para encontrarse ahora en la posición 28. Sin sorpresas, el DF volvió a liderar el ranking en este año más reciente.

Si bien hay factores innatos en el DF como centro político y económico del país que ayudan a que sea una entidad más competitiva, el bajo ranking del Edomex es preocupante considerando que gran parte de su población es parte del área metropolitana de la Ciudad de México por lo que debería de recibir algunos de los beneficios competitivos del DF. Viendo los diferentes rubros utilizados por el IMCO para generar su ranking, vemos que al Edomex la va particularmente mal en cuestiones de estado de derecho, estabilidad y dinamismo económico, su sistema político y en la eficiencia de sus mercados de factores. Mientras tanto, que el DF siendo tan “socialista” constantemente esté a la cima del ranking desaprueba por completo la noción de que un gobierno de izquierda necesariamente espante inversión: en el 2008, el DF recibió 138 mil millones de pesos de inversión extranjera directa mientras que el Edomex solo 10.4.

Ahora bien, si tienen dudas sobre la metodología o la imparcialidad del IMCO, pueden consultar los datos de la encuesta Doing Business del Banco Mundial donde el DF en la abismal posición 30 (de 32). Representado el Edomex está Tlaneplantla en el lugar 16. Aún así, no estoy 100% convencido de un estudio que pone a Ciudad Juarez ¡en lugar 20!

Veredicto: Parcialmente cierto. El Edomex se ha mantenido como uno de los estados menos competitivos de México de acuerdo a los datos del IMCO aún considerando una leve mejora durante la gestión de Peña Nieto. En cambio, el DF sigue siendo la entidad más competitiva del país. Continue reading

Los números no mienten: Mitos estadísticos de la campaña presidencial en México (Parte I)

¿A quién creerle?

Encuestas cuchareadas, cifras sin fuente, números que no cuadran. En esta elección presidencial, al igual que en las anteriores, la estadística se ha convertido en un campo de batalla, aprovechando aquel dicho de que “los números no mienten, pero se puede mentir con los números”. Como economista, es bastante decepcionante ver el poco, por no decir nulo, esfuerzo que hace la gente por checar la validez de las cifras que se le presentan especialmente cuando sonn las que les conviene escuchar. De hecho no hay mejor prueba de la certeza del fenómeno psicológico llamado disonancia congnitiva– básicamente que al ser humano le incomoda la información que no se ajusta a sus nociones preconcebidas – que en el aspecto estadístico. Así que como buen ciudadano, El Ministerio de la Verdad, se toma la libertad de hacer el trabajo que los holgazanes de los candidatos nunca se molestaron en hacer: explicar los números, encontrar las fuentes y desmentir (o confirmar) los mitos.

Mito 1: AMLO endeudó al DF excesivamente

Uno de los argumentos más reciclados durante la campaña anterior fue que AMLO endeudó al DF con su gasto “excesivo” en infraestructura, tal como los segundos pisos del periférico. Es triste ver que este argumento lo siguen aplicando seis años después, aunque también es cierto que a Peña Nieto se le ha acusado de lo mismo. Para encontrar la verdad, El Ministerio consultó los datos de la deuda estatal de la Secretaría de Hacienda, que están disponibles al público y actualizadas trimestralmente (las más recientes son del primer trimestre del 2012 pero usaré principalmente hasta fin del 2011). De acuerdo a las cifras, durante la gestión de AMLO (2000-05) la deuda del Distrito Federal aumentó en un 51.6%. Esto es menor al promedio estatal total de 62.5% por lo que es falso decir que el endeudamiento durante esos seis años fue excesivo. Ojo que la administración de Marcelo Ebrard ha sido aún más austera: solo creció 27.6% en 2006-11, comparado a un promedio estatal total de 144.1%. Continue reading

#YoSoy132: Ocupando el futuro

Con todo y la legión de universitarios que han tomado las calles en su contra, nuestras grandes televisoras deberían de estar orgullosas del efecto que la cultura telenovelera ha tenido sobre la psique nacional. Así como logran convertir la trama más estéril en una epopeya que mantiene a millones pegados al sofá durante la hora estelar, ni las leyes electorales tan rígidas que nos hemos auto-impuesto han podido privar a la contienda de sorpresas. ¿Acaso se hubieran imaginado el surgimiento del movimiento estudiantil más grande en nuestro país desde aquel 1968? Tal vez sí, considerando lo buenos que somos los mexicanos para copiar modas foráneas. Ya sea contra gobiernos autoritarios árabes, banqueros de Wall Street, o los apóstoles de la austeridad en Europa, no hay moda global más visible en la actualidad que la protesta.

Una generación harta de más de lo mismo

Lo que nadie hubiera atinado es de dónde surgiría. Si bien es rotundamente falso pensar que todo estudiante de universidad privada es “fresa”, lo que sí es cierto es que la gran mayoría están arriba de la media en el ranking socio-económico. Ayuda que la media es trágicamente baja: según datos de la OCDE, solo 20% de todos los mexicanos en edad de hacerlo están en la universidad y eso incluye a las públicas. La mayoría de los egresados de las privadas encontrarán algún trabajo relativamente decente al graduarse, o tendrán la facilidad de salir del país por lo que su futuro es menos precario que los indignados en Madrid o Atenas. Si la queja es que Enrique Peña Nieto representa un regreso al reparto de privilegios que hizo posible la “dictadura perfecta”, están en mejor posición de beneficiarse que el otro 80%.

Así pues, a primera vista parece incongruente que protesten y que lo hagan hasta ahora. Pero recordemos que antes no había Twitter, un medio que resuelve el problema de acción colectiva para un movimiento descentralizado y espontáneo (lo que también hace imposible sobornar/amenazar a los líderes porque nadie tiene control completo). ¿Pero por qué contra el PRI? En el 2006, las televisoras apoyaron descaradamente al PAN pero los estudiantes no se quejaron. Hace unos meses, Josefina hizo un chiste de mal gusto en contra de la Ibero pero no se le levantaron en armas. No, algo más explica este repudio sin precedentes hacia el PRI y a mi parecer es que con todo y toda la retórica de ser un partido “nuevo” y modernizado, el tricolor no ha logrado quitarse el peso del pasado. Y a nadie le pesa más el pasado que a la generación que representa al futuro. Continue reading